13 mar. 2010

HONGO FÁLICO EMERGE DEL SUELO

Una fina y frágil red protege al hongo de daños en el pie que sostiene su fértil y fétido capuchón con esporas


Con el inicio de las lluvias la fecundidad del agua parece estar anunciada. Del suelo emerge en la húmeda noche una extraordinaria forma de hongo fálico, con su blanca columna esponjosa de aproximadamente 10 cm de longitud, termina en ápice cónico, húmedo, rugoso y de fuerte olor pestilente, oculta millones de esporas en su cubierta viscosa oscura (gleba o parte fértil). Observo sorprendido como lentamente despliega la más increíble y bella red de tejido vivo en forma de campana (indusio) suspendida a pocos centímetros del suelo. Su capuchón apical oloroso a carroña fue devorado en la noche por cucarachas y grillos, al amanecer había desaparecido y algunas moscas y avispas se alimentaban de sus restos para terminar la tarea de dispersar las esporas.

Este hongo fálico (con forma de pene), "hongo de tierra" o falo hediondo, pertenece al orden Phallales, familia Phallaceae y el género Phallus., posiblemente se trate de la especie Phallus indusiatus. Se conoce en el mundo aproximadamente 28 especies, como el recientemente descubierto en la isla africana de San Tomé.

Es importante conservar los últimos remanentes del bosque seco de Melgar (Tolima), para que estos extraordinarios organismos ("casi invisibles y efímeros") no desparezcan y se conserven sus importantes funciones en la descomposición de la materia orgánica y reciclaje de nutrientes, así como también las frágiles interacciones bióticas del bosque seco.